Statement

Mi práctica explora la tensión entre la permanencia del material y la fragilidad humana. A través de la escultura y el dibujo, investigo la forma como lugar de memoria — donde el peso, la densidad y el gesto contienen residuo emocional.
Trabajando principalmente con bronce y mármol, abordo el material no como un medio neutro sino como un colaborador activo. Cada superficie resiste, absorbe y transforma la intención. El proceso se convierte en una excavación: revelar lo que está oculto en la masa, el tiempo y el tacto.
Mi trabajo oscila entre la figuración y la abstracción, cuestionando el límite entre presencia y ausencia. El volumen no es solo físico — lleva silencio, compresión y movimiento latente. Me interesa cómo la materia puede encarnar el espacio psicológico.
Hay un diálogo en mi práctica entre tradición y contemporaneidad. Las técnicas clásicas no son referencias nostálgicas sino herramientas estructurales — marcos que permiten la ruptura, la fractura y la reinterpretación. La obra existe en esa fricción.
En última instancia, entiendo la escultura como un acto de resistencia: una construcción lenta de sentido dentro de los límites del material. Cada pieza es un intento de traducir paisajes internos en forma tangible — donde la solidez deviene vulnerabilidad y la permanencia se vuelve pregunta.